Tres técnicos fuera en una sola jornada, no es cosa normal. Que Carlos Reinoso el más americanista de los americanistas, el que exigía desde la tribuna de la televisión donde comentaba, dirigir a las águilas. "Porque solo uno que sienta los colores de ese equipo puede dirigirlo". "Porque solo uno que sienta los colores, que transpire los olores del Coapa, que conozca la historia de grandes hombres como Guillermo Cañedo, Panchito Hernández, puede darle al equipo lo que la afición quiere". Palabras más o palabras menos, eso era lo que llevo a Carlos Reinoso a iniciar una campaña en contra de los anteriores técnicos, incluyendo a Lapuente.

Los técnicos por regla general se quejan históricamente de la prensa no solo mexicana sino de todo el mundo, los consideran poco conocedores y ponderan solo lo inmediato, sin analizar lo que un técnico hace a largo plazo.

Cuando Bielsa salió del América le recomendó a Carlos Ramaciotti su sucesor que se cuidara de la prensa que sumidos en la vorágine de la información ponderan solo los resultados más allá de aquellos que se esfuerzan a largo plazo.

Las cosas han cambiado ahora. Ahora son los propios técnicos que buscan espacios en los medios, para desde ahí promocionarse y buscar el apoyo de sus compañeros comentaristas para manejar algún equipo. En México son muchos los casos.

Y se olvidan de lo que tanto les molestaba de los periodistas, las críticas, y se sueltan escudados en sus conocimientos como jugadores y después como técnicos para buscar  echar a sus colegas de algún equipo con la finalidad de quedarse con un puesto que les deja miles de pesos al mes y no el salario simbólico que les pagan los medios.

Lo menos que puede hacer el medio periodístico es cerrarle las puerta a quienes en su momento los utilizaron para conseguir sus objetivos inmediatos, dirigir equipos, olvidándose de lo que tanto criticaban, justamente eso, la crítica.