Ni Giovanita, ni Amira, ni Walter Mercado hoy Shanti Ananda, ni el Brujo Mayor podrían haber pronosticado una derrota del invicto Toluca ante el casi descendido Necaxa y menos en casa de los diablos donde los aficionados se dieron cita para ver una goleada como la conseguida ante Querétaro el fin de semana pasado.

Sergio Lugo asume la responsabilidad por los cambios realizados, pero la verdad es que Sergio Bueno, técnico de los Rayos, mostró el colmillo y la experiencia de más tiempo dirigiendo y respondió a los cambios del estratega toluqueño con más cabeza.

Sinha sale a los 57´por una supuesta lesión que no lo deja, sin embargo bien pudo ser estrategia del técnico para darle descanso ya que el equipo tiempo compromiso en la Liga de Campeones de la CONCACAF donde jugará ante Monterrey este miércoles.

Sinha es un elemento que les guste o no a otros entrenadores, sabe manejar los partidos, les da pausa, manda a sus compañeros, los tranquiliza y organiza la ofensiva y hasta la defensiva, porque mantener el balón en su poder es no darle oportunidad al rival.

Pero Sinha sale cuando el partido parecía resuelto, por lo menos para el técnico, y que hace Bueno, pues ingresa a dos delanteros, Alejandro Gandin  e Ismael Iñiguez, uno por Mosqueda y otro por Paulo Cesar Chávez.

Y más adelante a los 75´, Sergio Lugo saca a su delantero más peligros, Ayovi para ingresar a Cerda un mediocampista y Bueno responde con sacando al defensa Quattrocchi por otro delantero Mendivil.

Duelo de estrategas que termina ganando el visitante y poniendo al local como lo que es, un novato en la dirección técnica. Pero como se dice de las derrotas también se aprende y Sergio Lugo seguramente aprendió la lección y nunca más dará como resulto un partido, por muy débil que sea el rival.

En ocasiones resulta más atractivo ver cómo actúan los técnicos ante los imponderables que se les presentan a los largo de los 90 o más minutos de juego.