Veintinueve torneos cortos se han disputado desde aquel de Invierno 96 cuando en el viejo estadio Corona de Torreón, el Santos Laguna se corono campeón venciendo al Necaxa para levantar el primer trofeo de los torneos cortos.

El equipo de la Laguna terminó en el segundo puesto el torneo regular con 34 unidades, cuatro menos que el Atlante que terminó primero en la tabla general del torneo regular, Necaxa que fue  sexto con 29 puntos, fue el sub campeón.

Desde ese entonces en cada final de torneo, echamos un vistazo para observar que tan importante es terminar en el primero general y que tan bueno es velar armas para llegar bien a la liguilla y jugarla como se debe, con fuerza, coraje, corazón e inteligencia para ser campeones.

Únicamente en cinco ocasiones, el equipo que termina de líder en la tabla general, ha conseguido coronarse campeón, en veintinueve torneos disputados, lo que demuestra que la conseja popular de no hay que llegar primero, sino hay que saber llegar, es muy  ilustrativa.

Toluca en el Verano 98 termino primero y se corono, al igual que en el Verano 99 y Verano 2000, mientras que el Pachuca lo consiguió en la campañas Clausura 2006 y Clausura 2007, fuera de estos equipo que lograron mantener el nivel durante el torneo y la liguilla para coronarse.

En ese sentido es mejor llegar en el segundo puesto, ya que los equipos que han terminado en segundo lugar general, se han convertido en ocho ocasiones en campeones, Santos, (3 ocasiones) Chivas, Toluca, (2 ocasiones) UNAM y  Cruz azul.

En siete ocasiones los equipos que terminan en tercer puesto, se han coronado en los torneos cortos. Más muestras de lo importante que es llegar en los tres primeros puesto es importante, más incluso que llegar agotado en el primero.

Pero lo que si no se puede pedir es que equipo que lleguen de panzazo a la fiesta final, puedan conseguir quedarse con el pastel, porque eso solo lo han conseguido tres equipo cuando la famosa repesca, el Pachuca, Morelia y Chivas se llevaron el trofeo.