Los jóvenes ganan batallas, los experimentados, partidos.  Sin duda los aficionados al Toluca disfrutaron hasta el final el encuentro de la primera jornada ante las Chivas por dos razones fundamentales, se vio el debut de elementos vistiendo el uniforme del Toluca y definió en partido el experimentado Israel  López.

No quiero hacer juicios a priori porque después los jóvenes pierden el piso y se olvidan de que son lo que son por el fútbol y no por los desmanes que organizan con sus vidas, pero el caso de Raúl Nava, habría que destacarlo, es un elemento que puede alcanzar buen nivel  en nuestro fútbol y no quiero etiquetarlo como hombre de selección, porque en los últimos años hemos visto a jugadores que han llegado al combinado sin tener meritos, así que el llamado a la selección en la actualidad no es sinónimo de excelencia.

 En el caso del experimentado Israel López, se mostró justo cuando debía hacerlo, en el momento cuando increíblemente el equipo de las Chivas se sentía con el punto en la bolsa luego de una serie de malas decisiones arbitrales que estaba por dar al traste con la victoria del Toluca. El cobro del tiro de  castigo de Israel, queda ahí para que lo estudien los porteros rivales.

El control que del partido hizo Sinha en la media cancha, lanzando a los jóvenes por las bandas y logrando una anotación y la lógica molestia por su expulsión, demuestra que el hombre está comprometido con la causa y de ahí el coraje por tener que abandonar el partido. Solo el que no tiene sangre en las venas no se enerva.

José Manuel Chepo de la Torre se olvido, o lo hicieron olvidar, del pacto entre cuerpo técnico y árbitros, firmado durante el último régimen de trasferencias, lo que podría ocasionarle la suspensión algunos partidos, pero quien sino él para no demostrarle al dueño del Guadalajara que se equivoco echándolo. ¿Verdad que usted quisiera tener esa oportunidad?

Finalmente el conjunto, todos mostraron interés, ganas y atención a lo que se debía hacer en el terreno de juego para agradar a los aficionados y trazar el camino hacia el objetivo de este torneo, ganar el decimo campeonato para la institución y festejar así los cincuenta años del equipo Toluca en años de la familia Diez.

Ojala siempre jueguen así. Porque lo más importante es el juego ofensivo, es el que mejor cumple con el espectáculo y el objetivo final que es el triunfo.