Goya, Goya, Universidad
No fue producto de la suerte o la casualidad, fue producto de un trabajo que fue subiendo de intensidad a lo largo del torneo y que se vio recompensado este domingo en Pachuca.
No solo es la entrega, hay que saber dosificar los esfuerzos para aguatar los 90 minutos o más que dura un partido, en este caso los dos partidos. La UNAM nos dejo dudas en el partido de ida del jueves en CU, pensamos que en la segunda parte había perdido el fuelle y había perdonado al Pachuca, situación que lamentaría en el partido de vuelta.
No hubo tal lamentación, los Pumas fueron como en el primer tiempo del jueves, dominaron por más tiempo al rival y aunque el Pachuca tuvo destellos, detellos que le alcanzaron para ilusionarse, finalmente fue la condición física y las ganas de los universitarios, las que se impusieron no sin antes tener que recurrir a los tiempos extras.
En la memoria de quienes vieron la final, quedara por siempre en la memoria cuando se haga referencia al partido, los errores de Bernal y sobre todo el de Calero que le dio el empate y por consecuencia el campeonato a los Pumas.
Así somos los aficionados por alguna razón, nuestro archivo de memoria muestra primero los errores de un partido y solo regresando al archivo recordamos que esos mismos jugadores que los cometieron, hicieron grandes jugadas, como la de Bernal tapando con la pierna un disparo y sacando por encima un disparo del Chaco que se cantaba como gol y qué decir de Calero y esa jugada donde el balón pego en el poste contario, regreso, la manoteo y el remate termino fuera para fortuna de los Tuzos.
Lo cierto es que Pumas termino haciendo valer el gol anotado en su casa, ese gol que muchos pensábamos no sería suficiente y seguramente los jugadores del Pachuca pensaron lo mismo porque por momentos se les vio demasiados confiados en el terreno.
Pumas orgulloso campeón del fútbol mexicano, su sexto título, título que podrá pasear por todas las canchas de México en el próximo torneo Apertura 2009, porque el telón del Clausura termino y en buenos términos. Felicidades campeón.
