Después de muchos tiempo a la espera de resolver su pase al Toluca, este domingo debuto el argentino Diego Novareti en el encuentro que sirvió como alivio luego de la penosa goleada y por ende derrota ante el América el domingo pasado.
Nervioso, desubicado, llegando tarde, sin reflejos, reacción y en fin, una pena el tan esperado debut que afortunadamente se dio ante un equipo como Monarcas que vino solo a evitar la derrota, luego del revés de la jornada anterior.
Podrían haber sido los nervios, su debut en la primera división ya que hay que considerar que viene de la segunda división argentina donde militaba en el Belgrano, equipo con el cual tiene aún problemas por su pase, pero gracias a los buenos oficios de la FIFA, termino por jugar.
Pero como dice el dicho y los dice bien, en la forma de agarrar el taco se conoce al que es tragón, y Novareti no tiene la calidad y condición para jugar en el mejor equipo de nuestro país, eso me quedo claro este domingo.
Podría equivocarme, pero creo que el caso de Diego es similar a otros que ya vimos y vivimos en el Toluca, el caso de Ze Carlos fue el más escandaloso, nos lo vendieron como un jugador que venia de Europa y aquí solo robo y otros más que solo vinieron para intentar encarecerlos en otros mercados.
Desearía poder reconocer más adelante que me equivoque y este elemento tenga algo más que estatura que de poco le ayuda, porque este domingo no le alcanzaba para cortar centros por arriba y cunado de enfrentar mano a mano a jugadores habilidosos, comete falta, algo que le puede costar constantes amonestaciones.
Toluca visitará a los Indios aproxima fecha, difícil aduana por el problema que vive el equipo fronterizo, pero buena prueba par los defensores mexiquenses que tendrán enfrente a una delantera que no logra concretar, ahí Novareti deberá mostrarse más ubicado.
Toluca gano y es lo bueno, eso lo encumbró de nuevo al primer lugar general de donde no debe descender aunque par ello el resto de la defensa tenga que prodigarse para suplir los errores de Diego Novareti. Un caso más de capricho que de buen fútbol.
